
Esmeralda Garrido es una Hermosa joven de 23 años, graduada de la Universidad de Hidalgo. Completó la carrera en ingeniería agroindustrial, pero aún recuerda cuando era niña y hacía barquitos de papel para jugar con sus hermanos.
Su vida es una secuencia de bendiciones e intervenciones divinas, orquestadas por El Señor. Muchas de esas intervenciones sucedieron en el proyecto de Compassion.
Esmeralda era una pequeña y tímida niña de nueve años cuando fue registrada en el ME 750 “proyecto Hormiga” un programa de patrocinio infantil apoyado por Compassion. Ahora es parte de la primera generación de graduados del proyecto Hormiga. Los años de las clases bíblicas, las actividades del proyecto, la consejería, las oraciones y cantos se fueron, pero han dado fruto.
Cuando escucharon acerca del Señor por primera vez, Esmeralda y su familia atravesaban un momento difícil. Su padre había abusado del alcohol por muchos años y vivían en una casita de madera. Algunos vecinos y otras buenas personas les ayudaban al darles alimentos para ellos o plásticos, cartón y periódico para vender.

Esmeralda recuerda usar algunos de esos plásticos para rellenar los espacios entre las tablas de madera de su casa y así mantener el frío viento de invierno afuera y calentarse un poco. Durante la temporada de lluvia, también recuerda estar en cama con sus hermanos arropada entre las cobijas. El techo goteaba y el agua corría como un río de un lado al otro de su casita; así es que ellos se agachaban desde la cama para dejar ir barquitos de papel en el agua.
Siendo la mayor de 5 hermanos, Esmeralda ayudó a cuidarlos desde pequeña. Su padre siempre trabajo como reparador de zapatos y sus ingresos no eran suficientes, pero luego de encontrar al Señor y volverse Cristiano, todos sus ingresos fueron dedicados a su familia y poco a poco la familia comenzó a prosperar.
La familia comenzó a asistir a la iglesia y dedicó su vida al Señor. Esmeralda tenía como diez años cuando le pidió al Señor que entrara en su corazón y prometió seguirle. Fue en el programa de Compassion y todo comenzó a cambiar desde ese momento.
Esmeralda aprendió a trabajar duro y esforzarse en sus estudios. Sus buenas calificaciones y su dedicación le hicieron ganar una beca estatal para asistir a la universidad y al convertirse en un ingeniero, ella ha cumplido uno de sus sueños.

Esmeralda y su familia son ahora parte de una iglesia cercana. Aunque es una iglesia diferente a la que asistían cuando ella era parte del proyecto, todos son miembros muy comprometidos. Hace apenas un año, su iglesia comenzó a trabajar con un Nuevo programa de Compassion y Esmeralda es la encargada de enlace.
Esmeralda ha completado una Carrera profesional en un país donde solo unos cuantos lo logran. Sirve a la iglesia y a los niños del proyecto ME 990 “Gente de Jesús”. Su hermosa sonrisa brilla al recordar su pasado, porque sabe que ha vencido muchos obstáculos que la pobreza puso frente a ella. Es una mujer fuerte, el orgullo de sus padres, de la iglesia y de los programas de Compassion, porque su vida es un ejemplo de triunfo.