
Es sábado y es temprano. El pueblo de León Brindis se despierta al calor de Chiapas. Seis mujeres caminan hacia la Iglesia Bautista y se dirigen a la cocina. Comienzan a mover sillas, mesas, torres de vasos platos, jarras, ollas y cacerolas y se preparan para las actividades del programa El buen Pastor. Este es un centro de desarrollo apoyado por Compassion y sirve a casi 290 niños y jóvenes de ésta comunidad.
El programa incluye actividades planeadas para trabajar en las cuatro áreas de desarrollo. Los niños tienen deportes, clases Bíblicas, apoyo en las áreas de aprendizaje de matemáticas y español, aprenden valores, tienen juegos organizados, chequeos médicos una vez al año, clases de prevención de la salud e higiene y muchas otras actividades que les proveen la oportunidad de crecer sanos y amados.
La hermana Xochitl Ibarra es la coordinadora de salud del programa y también es la encargada de cocina. Su equipo comienza a trabajar temprano porque justo después del devocional, los niños deben recibir un refrigerio para luego iniciar con sus actividades.
Después de cantar y de su estudio Bíblico, los niños salen de la iglesia por grupos. Se forman afuera del comedor y se lavan las manos. Luego, reciben un plato de fruta. Papaya, melón y sandía con limón y sal. Uno de los voluntarios les ofrece un poco de chilito piquín. Los niños disfrutan su fruta y se dirigen a sus salones para iniciar el día.
Mientras los niños aprenden en sus clases, el equipo de la cocina prepara la comida. Esta es una parte muy importante del programa. Para asegurar que los niños crezcan integralmente, en cuerpo, espíritu, mente y emociones; necesitan comer bien. Una buena comida, les provee con la fuerza y la salud necesarias para hacerlo.
La Hermana Xochitl prepara un menú mensual, tratando de tomar en cuenta las necesidades nutricionales de los niños en el programa. Y es que de acuerdo con los chequeos médicos del programa, tan sólo en el año pasado, 47 niños pasaron de un estado de desnutrición a un estado normal de peso y talla.
La cocina prepara hoy 15 kilos de carne con huevo, harina de avena, zanahorias y papas finamente picadas con soya. Esta mezcla la dividen en pequeñas porciones en forma de hamburguesas que se fríen y se sirven con frijoles, arroz y tortillas. En un solo plato, los niños reciben cereal, vegetales y proteínas, todos los nutrientes necesarios para una dieta balanceada.
En éste proyecto y en muchos otros programas apoyados por Compassion, los niños asisten a las actividades esperando recibir y disfrutar una buena comida. Ellos reciben los cuidados amorosos de los miembros de una iglesia que sabe que para poder hacer una diferencia en la vida de los niños, en su cuerpo, espíritu, mente y salud, necesitan comenzar por el estómago.