Creemos que un niño discipulado en los caminos de Dios es la mejor herramienta para combatir la pobreza del mañana. Ellos pueden llevar esperanza y brindar soluciones íntegras ante los desafíos de la pobreza que conocen por experiencia.
Más de 6 millones de niños y niñas mexicanas viven en pobreza alimentaria; sus familias sobreviven con menos de 25 pesos diarios y con dificultad adquieren los productos de la canasta básica.
1 de cada 10 niños mexicanos padece algún tipo de discapacidad. El 80% de ellos vive en pobreza y jamás ingresa a la escuela (regular o especial).
Por cada niña que no recibe educación escolar, en el futuro, existirá un mayor número de niños (sus hijos) que también serán privados de la educación.
La mitad de todos los niños de México viven por debajo de la línea de pobreza. En Chiapas, los niños y niñas tienen tres veces menos oportunidades de sobrevivir, crecer saludables y asistir a la escuela.
En Chiapas, la escolaridad promedio es de seis años. En las zonas rurales e indígenas, es tan sólo de 2.2 años de estudio.
1 de cada 3 niños mexicanos son golpeados o insultados por sus padres. La cotidianeidad de la violencia les impide reconocerla como un hábito destructivo.
En nuestro país, 33 menores de cinco años mueren cada anualmente por desnutrición. Esta condición es dos veces más frecuente en las niñas que en los niños.
Alrededor de todo el mundo, el 70% de las respuestas al evangelio son hechos por niños y niñas menores de 12 años.
En México, 9 de cada 10 niños indígenas son jornaleros y no reciben ningún pago por su trabajo. En nuestras ciudades, 3 de cada 4 niños combina estudios con trabajo y uno de ellos abandona la escuela durante el tercer año de primaria.
Compassion existe como defensor de los niños y niñas más necesitados, establecemos programas de desarrollo infantil en donde reciben enseñanza bíblica, atención médica, oportunidades educativas y pueden recrearse en un ambiente seguro.
Los niños, aún aquellos que viven y crecen en circunstancias adversas, siguen creyendo que ellos pueden hacer la diferencia. El trabajo de Compassion es equiparlos para alcanzar el máximo potencial que Dios les ha dado.
En la escala global de lectura, la mitad de los niños y niñas de México sólo son capaces de realizar las tareas de lectura más elementales.Con ayuda de Compassion, los niños aprenden a leer y muchas veces, ellos mismos enseñan a leer a toda su familia.
Como resultado de nuestro ministerio dirigido a los niños en pobreza, Compassion será reconocido por la iglesia mundial como líder en el desarrollo integral infantil y será el ejemplo global de excelencia en el patrocinio del niño